Alfred Russell Wallace (1823-1913) fue un naturalista
británico conocido por el desarrollo de una teoría de la evolución basada en la
selección natural. Nació en la ciudad de Monmouth (hoy Gwent) y fue
contemporáneo del naturalista Charles Darwin. En 1848 realizó una expedición al
río Amazonas con el también naturalista de origen británico Henry Walter Bates
y, desde 1854 hasta 1862, dirigió la investigación en las islas de Malasia.
Durante esta última expedición observó las diferencias zoológicas fundamentales
entre las especies de animales de Asia y las de Australia y estableció la línea
divisoria zoológica (conocida como línea de Wallace) entre las islas malayas de
Borneo y Célebes.
Durante la investigación Wallace formuló su teoría de la selección natural. Cuando en 1858 comunicó sus ideas a Darwin, se dio la sorprendente coincidencia de que este último tenía manuscrita su propia teoría de la evolución, similar a la del primero.
+Continuar leyendoLa selección natural implica cambios aleatorios (errores de copia durante la replicación). Influidos por fuerzas ambientales, éstos prosperan o se pierden en las sucesivas generaciones dependiendo de cómo encajen en el ambiente.
Este proceso de variación, selección y diferenciación aleatorias no está limitado a la selección natural. De hecho, se sabe que es el único proceso mediante el cual la creación surge en ausencia de un creador, y de forma natural sin intervención inteligente. Darwin (y su coodescubridor Wallace) elaboraron un método de lo que hoy se reconoce que es una solución clásica al problema de explicar cualquier resultado que simule un plan deliberado.
Las adaptaciones tienen un sentido de creación tan destacado y complejo que hasta el desarrollo de la teoría de la selección natural fueron esgrimidas como pruebas de la existencia de Dios. Esto era la Teleología improductiva, asumiendo resoluciones donde no las había. Pero Darwin y Wallace despojaron a las explicaciones teleológicas de su misterio y las convirtieron en asequibles para la ciencia.
+Continuar leyendo
Echando un vistazo en la historia el ajedrez tiene su origen
en la India, más concretamente en el valle del Indo, y data del siglo VI d.C.
Originalmente conocido como Chaturanga, o juego del ejército, se difundió
rápidamente por las rutas comerciales, llegó a Persia, y desde allí al Imperio
bizantino, extendiéndose posteriormente por toda Asia. El mundo árabe adoptó el
ajedrez con un entusiasmo sin igual: estudiaron y analizaron en profundidad los
mecanismos del juego, escribieron numerosos tratados sobre ajedrez y
desarrollaron el sistema de notación algebraica.
El juego llegó a Europa entre los años 700 y 900, a través de la conquista musulmana de la península Ibérica.
+Continuar leyendo
Al comienzo de la partida las piezas se
disponen en el siguiente orden: se sitúa la reina blanca en la casilla blanca
central de la primera fila del tablero, y la reina negra en la casilla negra
central del lado opuesto. Junto a la reina se encuentra el rey, y a la derecha
de éste el alfil, el caballo y la torre. A la izquierda de la reina se
encuentran el otro alfil, el otro caballo y la otra torre; los ocho peones se
disponen en fila en la siguiente hilera de casillas. Comienzan el juego las
piezas blancas y cada jugador va moviéndolas por turno; la excepción a esta
regla es el enroque, que permite mover dos piezas al mismo tiempo.
El ajedrez es un juego de ingenio, para dos jugadores, en el que el azar no interviene en absoluto y que requiere un importante esfuerzo intelectual. Cada jugador dispone de dieciséis piezas. Un jugador juega con las piezas blancas y otro con las negras. Cada grupo de piezas consta de un rey, una reina o dama, dos alfiles, dos caballos, dos torres (o roques) y ocho peones. Se juega sobre un tablero dividido en 64 casillas (o escaques) de colores alternados (normalmente blanco y negro). El tablero se coloca ante los jugadores de tal modo que la casilla de la esquina situada a la derecha de cada uno de ellos sea blanca.
La fisión nuclear se forma al dividirse los núcleos atómicos en dos fragmentos de tamaño similar, de forma que en esta reacción se libera gran cantidad de energía. A pesar de ser altamente productiva (energéticamente hablando), es también muy difícil de controlar, como podemos ver en el desastre de Chernobill, y en las bombas de Nagasaki e Hirosima.
Las dos características fundamentales de la fisión nuclear en cuanto a la producción práctica de energía nuclear resultan evidentes en la ecuación (2) expuesta anteriormente. En primer lugar, la energía liberada por la fisión es muy grande. La fisión de 1 kg de uranio 235 libera 18,7 millones de kilovatios hora en forma de calor. En segundo lugar, el proceso de fisión iniciado por la absorción de un neutrón en el uranio 235 libera un promedio de 2,5 neutrones en los núcleos fisionados. Estos neutrones provocan rápidamente la fisión de varios núcleos más, con lo que liberan otros cuatro o más neutrones adicionales e inician una serie de fisiones nucleares automantenidas, una reacción en cadena que lleva a la liberación continuada de energía nuclear.
+Continuar leyendoEl trabajo es una cantidad escalar igual al producto de la magnitud del desplazamiento y la componente de la fuerza en dirección del desplazamiento, en otras palabras es el producto de una fuerza aplicada sobre un cuerpo y del desplazamiento del cuerpo en la dirección de esta fuerza.
Se deben de cumplir tres requisitos:
1.- Debe haber una fuerza aplicada
2.-La fuerza debe ser aplicada a través de cierta distancia (desplazamiento)
3.-La fuerza debe tener una componente a lo largo del desplazamiento.
Trabajo = fuerza X desplazamiento.
T = Fx s
La magnitud del trabajo puede expresarse en términos del ángulo θ formado entre F y s.
Trabajo =(F cos θ)s
+Continuar leyendoLa energía potencial es la energía que tiene un sistema en virtud de su posición o condición, en otras palabras es una energía almacenada que posee un sistema como resultado de las posiciones relativas de sus componentes. Por ejemplo, si se mantiene una pelota a una cierta distancia del suelo, el sistema formado por la pelota y la Tierra tiene una determinada energía potencial; si se eleva más la pelota, la energía potencial del sistema aumenta. Otros ejemplos de sistemas con energía potencial son una cinta elástica estirada o dos imanes que se mantienen apretados de forma que se toquen los polos iguales.
Para proporcionar energía potencial a un sistema es necesario realizar un trabajo. Se requiere esfuerzo para levantar una pelota del suelo, estirar una cinta elástica o juntar dos imanes por sus polos iguales. De hecho, la cantidad de energía potencial que posee un sistema es igual al trabajo realizado sobre el sistema para situarlo en cierta configuración.
+Continuar leyendoLa energía cinética es aquella que tiene un cuerpo en virtud de su movimiento. La energía cinética depende de la masa y la velocidad del objeto según la ecuación:
E = (1/2)mv2
Donde m es la masa del objeto y v2 la velocidad del mismo elevada al cuadrado. El valor de E también puede derivarse de la ecuación:
E = (ma)d
Donde a es la aceleración de la masa m y d es la distancia a lo largo de la cual se acelera.
+Continuar leyendoLa energía térmica es la energía que se transfiere de un cuerpo a otro debido a su diferencia de temperaturas. También recibe el nombre de calor. La unidad de la energía térmica es el julio, pero aún se sigue utilizando la unidad histórica del calor, la caloría.
Cuando dos cuerpos se ponen en contacto térmico, fluye energía desde el que está a mayor temperatura hasta el que está a menor temperatura, hasta que ambas se igualan.
La energía térmica Q que interviene en una variación de temperatura ΔT de un cuerpo de masa m es:
Q = m·c·ΔT
+Continuar leyendo