Las mamas son dos órganos glandulares situados
en la parte alta del tórax, sobre el músculo pectoral mayor. Es el órgano
característico de los mamíferos, de ahí su nombre. Están presentes en ambos géneros
(masculino y femenino) pero en el caso de la mujer se desarrollan más a partir
de la pubertad con la finalidad de alimentar a la prole tras el parto.
La mama tiene un peso muy variable de una mujer a otra ya que, además del tejido glandular, es uno de los depósitos de grasa más importantes del cuerpo que dependen de la estructura corporal de cada una.
En el exterior destaca la presencia del pezón y la areola, situados en el centro del pecho. Esta estructura es donde desemboca el sistema de conductos que conforma el tejido mamario, por donde se expulsa la leche.
En el interior, está formada por un tejido parenquimatoso dividido en varios lóbulos que contienen el tejido glandular que constituye en ellos unidades de secreción, con su glándula mamaria y sus conductos excretores.


La estructura y función de la glándula mamaria dependen del momento del desarrollo en que se encuentre la mujer. Durante el desarrollo embrionario, en la semana 15 de gestación, la región de la mama se hace sensible a una hormona (la detosterona) y aparece el esbozo mamario. Más adelante se forman los galactóforos, el sistema tubular y un principio de glándulas muy rudimentario. Tras el nacimiento, la ausencia de hormonas maternas paraliza este desarrollo.
En la adolescencia, con el inicio de la producción hormonal, se reactiva este proceso. La progesterona, la prolactina, los estrógenos y la hormonal del crecimiento son las responsables del desarrollo mamario en la pubertad y de la pigmentación de la areola y el pezón.
Cuando una mujer se queda embarazada, la mama tiene la tarea de producir leche para alimentar al bebé cuando nazca. De nuevo la acción de las hormonas será determinante para que se produzcan los cambios necesarios en el tejido mamario para que esto sea posible. El tamaño de pecho, aureola y pezón aumenta y aparecen los tubérculos de Morgagni (glándulas sebáceas). Durante la gestación la mama se prepara para la secreción que se produce después del parto, con la caída hormonal. Cuando cesa la lactancia la mama evoluciona de nuevo.
Por último, durante la menopausia, se produce la degeneración del tejido mamario. Aumentan la grasa y el tejido fibroso y el glandular se atrofia ante la falta de estímulos hormonales.
Es el trastorno benigno de la mama más frecuente y consiste en un aumento del tejido mamario, especialmente en las zonas superiores y externas de las mamas, que las hace más densas. Se produce por un desequilibrio hormonal que altera la función de la mama y provoca la aparición de quistes. Suele ocurrir en ambas mamas en mujeres en edad fértil, en especial entre los 30 años y la menopausia.
El diagnóstico de la mastopatía fibroquística se realiza mediante un examen físico y unas pruebas de imagen complementarias (mamografía y ecografía). Se confirmará esta alteración cuando haya quistes llenos de líquido, móviles, de tamaño y consistencia variables, que pueden producir dolor o ser asintomáticos. Los síntomas pueden variar con el momento del ciclo.
Aunque no aumenta el riesgo de cáncer de mama, se debe vigilar constantemente. Si los quistes son grandes y producen síntomas se tratará con analgésicos y/o anticonceptivos hormonales; en algún caso podría ser necesario pincharlos para extraer su contenido.
Es la inflamación de la mama. Se trata de una respuesta defensiva ante una agresión que puede ser microbiana, química, física u hormonal. Se puede clasificar en función de varios factores, pero en general hablamos de:
o Galactocele: un quiste de retención debido a la oclusión de un conducto galactóforo. Mientras que el contenido el líquido, el tratamiento será el drenaje, si se solidifica se tendrá que extirpar mediante cirugía.
o Ectasia ductal: la dilatación de los conductos galactóforos que se suelen llenar de contenido lipídico por lo que es frecuente que se secrete por el pezón (telorrea). Su origen es desconocido y es benigna. Cuando se complica recibe el nombre de comedomastitis.
o Mastitis asociadas a tuberculosis, lepra o sífilis
Es la secreción de líquidos a través del pezón. Normalmente se debe a un proceso benigno (10-15%) pero también puede acompañas a una patología maligna (3%). Existen dos tipos de secreción:
Monica Dice:
Publicado el 15 de Abril del 2008