Los diferentes nutrientes se pueden agrupar de
varias formas. Aunque todos son necesarios para nuestro organismo, según
consumamos mayor o menor proporción de cada uno de ellos obtendremos una dieta
diferente, y ésta puede ser o no beneficiosa para nuestra salud.
Debemos conocer las proporciones correctas de cada alimento para una dieta
equilibrada. La pirámide nutricional nos muestra cuál debe ser la base de
nuestra alimentación y qué productos deben consumirse con moderación.
Nuestro país tiene unas particularidades propias, algunas de ellas son
favorables para la salud y otras no. Existen algunas diferencias entre la dieta
actual de las personas y la dieta mediterránea que debemos conocer y corregir.
Es preferible hablar de dieta equilibrada y
no de dieta ideal porque ésta no existe. La alimentación se debe adaptar a cada
persona según sus características fisiológicas y condiciones de salud.
Una dieta equilibrada debe contener todos los grupos de alimentos y las
cantidades suficientes de nutrientes para que el organismo pueda realizar todas
sus funciones (reguladoras, plásticas y energéticas). El consumo de ellos no
debe ser excesivo, pues esto conduce a desequilibrios, como puede ser niveles
altos de colesterol o hipertensión.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha establecido las siguientes proporciones:
Para conocer si tomamos una dieta adecuada podemos consultar las tablas que se editan en nuestro país, tablas de composición de los alimentos, y también podemos seguir las recomendaciones generales que da la Comisión de Nutrición del Senado de los EEUU:
La dieta mediterránea es la que cumple los requisitos de todas las recomendaciones dietéticas.
En ésta se utilizan mejor las grasas. El aceite
de oliva virgen tiene un 80% de ácido oleico (monoinsaturado) y un 14% de
ácidos grasos saturados. Los ácidos grasos monoinsaturados aumentan la diferencia
entre el colesterol HDL y el LDL, siendo el primero un protector frente a las
placas de ateroma en las arterias. La dieta mediterránea es rica en pastas,
verduras y frutas, al consumir un gran número de legumbres el
porcentaje de hidratos de carbono es el adecuado, son frecuentes platos como
lentejas, garbanzos y alubias.
El pescado se consume con la misma frecuencia que la carne, aumentando
con ello el consumo de grasas poliinsaturadas frente a las saturadas. La
combinación de estos nutrientes es la adecuada en esta dieta y en muchas
ocasiones el método de preparar las comidas y el uso de especias
favorecen la digestión de estos alimentos.
dieta Dice:
Publicado el 29 de Marzo del 2008