En las diferentes etapas del crecimiento, el
hombre tiene que adaptar su dieta a las necesidades de su organismo. En la
infancia se necesitan una cantidad de calorías distintas a las necesarias en la
edad adulta o en la vejez. Cada fase de nuestro desarrollo tiene unas
prioridades alimenticias propias que hay que conocer para que no se produzcan
problemas como la desnutrición o la osteoporosis.
Existen otras situaciones especiales, como los problemas cardiovasculares, la
diabetes, el cáncer, etc, en los que, para cada uno de ellos, una correcta
alimentación es fundamental. Vamos a conocer qué sustancias son perjudiciales
para estas enfermedades y cuáles ayudan a controlarlas.