Una de las características más notables y que
ha perdurado por más tiempo en el seno del budismo es su capacidad para
adaptarse a los cambios de condiciones en que se ha tenido que desarrollar, así
como a las distintas culturas. Desde un punto de vista filosófico, el budismo
está en contra de los bienes materiales pero no se reconoce en conflicto con
las ciencias modernas. Al contrario, defiende que incluso Buda tuvo una
aproximación de tipo experimental con respecto a sus principios de fe más
esenciales.
Tanto en Tailandia como en Birmania el budismo se ha desarrollado siempre con mucha fuerza. Como reacción a las acusaciones de que están poco comprometidos socialmente, los sacerdotes de estos países se han involucrado personalmente en una serie de proyectos de ayuda a la comunidad. A pesar de que hacía mucho tiempo que el budismo había muerto en la India (aproximadamente entre los siglos VIII y XII d.C.), hubo una pequeña chispa de resurgimiento con la conversión al budismo de 3,5 millones de antiguos miembros de la casta de los intocables. Esto se produjo bajo el liderazgo de Bhimrao Ramji Ambedkar, a principios de 1956. Durante el siglo XIX se produjo una renovación similar del budismo en Sri Lanka.
Bajo los regímenes comunistas de Asia, el budismo ha tenido que afrontar periodos muy difíciles. Por ejemplo, en China el budismo sigue existiendo, pero bajo una estricta regulación y supervisión gubernamental. Muchos monasterios y templos fueron convertidos en escuelas, dispensarios y otros organismos de tipo público. Tanto los monjes como las monjas han tenido que asumir funciones laborales además de las que les corresponden como religiosos. Después de invadir el Tíbet, las autoridades chinas trataron de eliminar la influencia budista en esta región.
Sólo en Japón, desde la II Guerra Mundial, han surgido y se han desarrollado nuevos movimientos budistas. El más importante es el de Soka Gakkai, corriente laica asociada al budismo Nichiren. Es muy conocida por su eficaz organización, por sus agresivas técnicas de conversión, por el uso de medios de comunicación de masas y por su fuerte componente nacionalista. Este grupo promete a sus seguidores todo tipo de beneficios materiales y felicidad para toda la vida. Desde 1956 ha estado muy relacionado con la política japonesa, presentando candidatos para distintos cargos en el marco de un partido político propio, el Komeito (Partido del Gobierno Limpio).
El creciente interés que se manifiesta por el budismo en las culturas asiáticas, como el que despiertan sus valores espirituales en los países occidentales, ha llevado a que se desarrollen un gran número de sociedades dedicadas al estudio y a la práctica del budismo.
tatiana Dice:
Publicado el 13 de Octubre del 2010