Aunque existen varias hipótesis
sobre el origen del hombre americano, se considera la más probable
aquella que explica la llegada de los antiguos pobladores: por efecto de
las glaciaciones, el nivel del mar bajó considerablemente y lo que
es hoy el Estrecho de Bering formó un puente terrestre que unía
a Asia con América. Por allí atravesaron algunos grupos de
cazadores nómadas que vivían en Siberia quienes llegaron
a Alaska y, poco a poco, fueron bajando a lo largo de América hasta
llegar a la Patagonia en el año 9000 a.C.
Se cree que, hace unos 30,000 años,
los habitantes del noreste de Siberia cruzaron hacia Alaska donde se establecieron
algún tiempo para después iniciar su migración hacia
el sur del continente.
Se infiere que los primeros inmigrantes
asiáticos disponían de una tecnología y una organización
social que les permitió no sólo sobrevivir a un medio hostil
sino extenderse a través de un vasto territorio. Principalmente
eran cazadores de los grandes animales pleistocénicos que aun existían
en América cuando en otros continentes ya habían desaparecido.
Hacia el 20,000 a.C. se ubican algunos restos encontrados en Tlapacoya, cerca de la ciudad de México: huesos de animales, artefactos de piedra y restos de hogares. De fecha posterior son los hallados en la presa de Valsequillo, en Puebla, ubicados alrededor del 10,000 a.C. Sin embargo, los restos humanos más antiguos encontrados en Mesoamérica fueron localizados en Tepexpan y datan del año 8,000 a.C. Aunque han pasado a la historia como el "hombre de Tepexpan" hoy se sabe que correspondían a una mujer.
Se piensa que a partir del año 2000 a.C., en que la vida se vuelve más dependiente del cultivo de plantas domesticadas, las bandas nómadas se tornan sedentarias. Al cabo de los años, en algunos de estos lugares surgirán grandes ciudades, con rasgos culturales autónomos que caracterizarán en un momento dado a las grandes civilizaciones mesoamericanas.
juan Dice:
Publicado el 25 de Julio del 2008
Betty Pizzorno de Al Dice:
Publicado el 19 de Marzo del 2008