Publicado el 27 de Agosto del 2007
Fuente: La resistencia
Si no fuese por esa resistencia, el granizo y aun las gotas
del agua de lluvia podrían causarnos efectos desastrosos.
Se ha demostrado que hay un límite de velocidad, del cual no pueden pasar las
gotas, pues cuanto más rápido es su movimiento, mayor es la resistencia del
aire; de manera que las gotas acaban por no aumentar su velocidad.
Esto no sucedería si no existieran otras fuerzas que se oponen a la de
gravedad. Los que se dedican al estudio del movimiento de los barcos en el
agua, saben que también a éstos es aplicable el antedicho principio, y que la
resistencia del agua es mayor cuanto más grande es la velocidad del
barco.
Ya hemos dicho que la gravitación no es la única fuerza que existe en el
Universo; pero conviene tener presente que obra constantemente sobre todos los
objetos. Así, pues, si vemos un cuerpo en reposo, podemos afirmar que obran
sobre él otras fuerzas contrarias a la de gravitación. Veremos, al estudiar
este punto, que debemos formarnos un concepto nuevo de lo que ha de entenderse
por estado de reposo.
Es indudable que en realidad no existe el reposo; todo se halla en estado de
continuo movimiento debido a la acción de determinadas fuerzas, como la fuerza
de gravedad; la mesa que, al parecer, descansa en el suelo, se mueve junto con
este suelo arrastrada por el movimiento de la Tierra.
Pero esa misma mesa se halla en reposo, comparada con la Tierra, o sea, como se
dice, con relación a la
Tierra.
Así es que, si bien debe quedar sentado que el reposo absoluto no existe, sino
que éste es siempre relativo, es preciso que averigüemos lo que significa ese
estado de reposo y las causas a que obedece.