En el salto de longitud, el atleta corre
por una pista y salta desde una línea marcada por plastilina intentando cubrir
la máxima distancia posible. En pleno salto, el atleta lanza los pies por
delante del cuerpo para intentar un mejor salto. Los competidores hacen tres
saltos y los siete mejores pasan a la ronda final, que consta de otros tres
saltos. Un salto se mide en línea recta desde la antedicha línea hasta la marca
más cercana a ésta hecha por cualquier parte del cuerpo del atleta al contactar
con la tierra en la que cae. Los atletas se clasifican según sus saltos más
largos. El salto de longitud requiere piernas fuertes, buenos músculos
abdominales, velocidad de carrera y, sobre todo, una gran potencia.