El objetivo en el salto de altura es
sobrepasar, sin derribar, una barra horizontal (listón) que se encuentra
suspendida entre dos soportes verticales separados unos 4 metros. El
participante tiene derecho a tres intentos para superar una misma altura. La
mayoría de los saltadores de hoy en día usan el estilo de batida denominado
Fosbury flop, denominado así en homenaje a su inventor, el saltador
estadounidense Dick Fosbury, quien lo utilizó por primera vez en los Juegos
Olímpicos de 1968. Para ejecutar el salto, los saltadores se aproximan a la
barra casi de frente, se giran en el despegue, alcanzan la barra con la cabeza
por delante, superándola de espaldas y caen en la colchoneta con sus hombros.
El Fosbury flop dejó en el olvido el anterior estilo, denominado rodillo
ventral.