Los seres vivos necesitan energía para realizar sus funciones. En los humanos, esta energía procede de la oxidación en sus células del carbono y del hidrógeno contenido en los alimentos. Estos son como los troncos de madera que se necesitan para que, al arder, se produzca calor. Al proceso de ´arder´ se le denomina oxidación y al ´calor´ que se produce, energía y ésta se mide en calorías.
Una caloría es la cantidad de calor necesario
para aumentar en un grado la temperatura de un gramo de agua. En dietética se
toma como medida la kilocaloría que equivale a 1.000 calorías. Cada
grupo de nutrientes proporciona un valor energético distinto. Así, mientras que
un gramo de glúcidos y de proteínas liberan al quemarse unas cuatro calorías,
un gramo de lípidos produce nueve. No todas las sustancias que ingerimos sirven
para producir energía, sino que tienen otras utilidades, como intervenir
en las reacciones químicas que se producen en el organismo o en la reconstrucción
de sus estructuras.
Las vitaminas, los minerales, la fibra y el agua no aportan calorías.
mery Dice:
Publicado el 29 de Enero del 2009