Algas pardas es el nombre que reciben unas 1,500 especies de algas marinas de color
pardo conocidas también como feofitos. Se encuentran en las zonas agitadas
de los mares polares, aunque hay algunas en las profundidades oceánicas. Son
las algas de mayor tamaño conocido, con formas tan populares como la laminaria
gigante o las malas hierbas flotantes que aparecen en grandes masas en el mar
de los Sargazos. Su color se debe a la presencia del pigmento fucoxantina, que,
junto con otros pigmentos xantofílicos, enmascara el color verde de la
clorofila en las células vegetales.
Las algas pardas son pluricelulares y tienen estructuras diferenciadas que, en algunas especies, muestran una semejanza superficial con las raíces, tallos y hojas de las plantas más evolucionadas. Sin embargo, son bastante diferentes en su aspecto interno. Las paredes de sus células se componen de una celulosa similar a la que presentan las algas rojas y sus caras exteriores están recubiertas por un compuesto peptídico gelatinoso llamado alginato. Las algas pardas tienen alternancia de generaciones: la fase diploide (dos juegos de genes en la célula) es microscópica y breve, mientras que la fase haploide (un juego de genes en la célula) es macroscópica y comparativamente más larga. Las algas pardas, como la laminaria gigante, se utilizan como estabilizantes de la emulsión en la fabricación de helados, como fertilizantes, como fuente de alimentos ricos en vitaminas y para la obtención de yodo.
Clasificación científica: las algas pardas constituyen el filo Feofitos (Phaeophyta). La laminaria gigante constituye el género Macrocystis, incluido en el orden Laminariales. Las malas hierbas se incluyen en el género Sargassum.
Bibliografía
"Algas
pardas." Microsoft®
Encarta® 2007 [DVD]. Microsoft Corporation, 2006.