Nació el 21 de marzo de
1806 en San Pablo Guelatao, de la Sierra de Ixtlán, Oaxaca. De
extracción indígena, habló solamente zapoteco durante gran parte de su
niñez. Hijo de campesinos muy modestos, Marcelino Juárez y Brígida
García, quedó huérfano a la edad de tres años. En la ciudad de Oaxaca
vivió con su hermana Josefa, quien servía en la casa de don Antonio
Maza. Estuvo protegido por un sacerdote español y cursó estudios de
derecho en un seminario que continuó en el Instituto de Ciencias y
Artes. En el año 1847 fue nombrado gobernador del estado de Oaxaca,
cargo en el que volvió a ser elegido un año después, para un periodo de
4 años. En 1854 promulgó el Plan de Ayutla, en el se pedía la creación
de una asamblea constituyente en el marco de una Constitución federal.
Al hacerse con el poder el general Antonio López de Santa Anna en 1853,
fue encarcelado y desterrado a La Habana. Deportado a Nueva Orleans
(Luisiana, Estados Unidos), volvió en 1855 a su país y participó en la
revolución liberal que venció a Santa Anna. Fue secretario de Justicia
del nuevo gobierno y dio inicio a las ´Leyes de Reforma´ (reformas
liberales), que fueron incluidas en la Constitución de 1857. Un año
después comenzó a ejercer como presidente provisional tras estallar una
rebelión encabezada por elementos conservadores. Poco a poco le fueron
comiendo terreno hasta verse en una situación en la que debía huir de
la capital, por lo que trasladó la nueva sede de su gobierno a Veracruz
donde inició una serie de reformas radicales, como la reducción del
poder de la Iglesia católica mediante el embargo de propiedades
eclesiásticas. Venció en 1860 a las fuerzas conservadoras estableciendo
de nuevo su gobierno en Ciudad de México. En 1861, y de acuerdo con la
Constitución, le nombraron presidente. Debido a la mala situación
financiera, causada por cinco años de guerra civil, se vio obligado a
suspender pagos a los acreedores extranjeros. Francia, España y Gran
Bretaña, como medida de protesta, desembarcaron tropas en Veracruz.
Negoció con Gran Bretaña y España consiguiendo que sus tropas
abandonaran México, aunque los franceses continuaron en el país y se
hicieron con Ciudad de México. Maximiliano, archiduque de Austria,
impuesto por el emperador Napoleón III de Francia fue coronado
emperador de México en 1864. Juárez movió su capital al norte del país
y continuó con la resistencia militar. En 1867 venció al gobierno de
Maximiliano y fue reelecto presidente de la República; se dedicó a
organizar la situación económica del país, redujo el ejército, organizó
una reforma educativa, ordenó sofocar los alzamientos militares y
enfrentó la división de los liberales. Se mostró respetuoso ante la
organización de los obreros y artesanos. A pesar de todo, existían
varios sectores en contra de su gobierno, entre ellos, Porfirio Díaz,
candidato político que encabezó una rebelión en 1871 y Juárez pasó sus
últimos meses intentando acabar con las distintas rebeliones. La noche
del 18 de julio de 1872, repentinamente, en Palacio Nacional, donde
entonces estaba la residencia familiar de los presidentes, falleció
rodeado de sus familiares.