Nació el 27 de septiembre
de 1783 en Valladolid, (Michoacán, México). Hijo de un rico español
llamado Joaquín de Iturbide y de la michoacana María Josefa de
Arámburu. Cursó estudios en el seminario de su ciudad natal y
posteriormente ingresó al ejército virreinal como alférez del
regimiento provincial. Aceptó el gobierno del virrey Garibay cuando
Iturrigaray fue derrotado en 1808. Siendo alférez del Ejército español
se negó a colaborar con la rebelión del cura Miguel Hidalgo y participó
en la detención de los conspiradores de Valladolid en 1809. Un año
después, cuando Hidalgo irrumpió en la ciudad, decidió escapar. Ese año
participó también en la batalla del Monte de las Cruces y ascendió a
capitán. En 1811 fue destinado al sur del país y combatió a las
guerrillas insurrectas de Albino García, al que apresó en 1812, y de
Ramón Rayón, al que derrotó en el puente de Salvatierra en 1813. Ese
año comenzó a ejercer como coronel y fue nombrado comandante general de
la provincia de Guanajuato, donde siguió persiguiendo a los rebeldes y
empezó a ser conocido como ´el Dragón de fierro´. En 1815, siendo
comandante general del Ejército del norte, venció a José María Morelos,
pero fracasó ante los hermanos Rayón en Cóporo. A causa de las
denuncias presentadas por los comerciantes de Guanajuato, fue cesado en
1816 por el virrey Calleja acusado de malversación y abuso de
autoridad; aunque resultó absuelto gracias al apoyo del auditor de
guerra Bataller. Tomó parte en 1820 en la conspiración denominada de la
Profesa para oponerse a la implantación de la Constitución de 1812 en
México, después del éxito alcanzado por el pronunciamiento liberal de
Rafael del Riego en España. Ese mismo año, el virrey Juan Ruiz de
Apodaca le nombró comandante general del sur, con la misión de buscar
un acercamiento a Vicente Guerrero y a Asensio, que mantenían la
insurgencia (insurrección) en aquellos territorios. Con el apoyo de los
obispos de Guadalajara y Puebla, de los comerciantes españoles y de los
terratenientes criollos opuestos al liberalismo, logró equipar un
ejército numeroso y, tras llegar a un acuerdo con Guerrero el 24 de
febrero de 1821 en la población de Iguala, publicó un programa político
que pasó a denominarse Plan de Iguala (o de las Tres Garantías), en el
que proclamaba sus objetivos: religión, independencia y unión. El 25 de
febrero de 1822 se eligió un Congreso Constituyente, pero un motín del
regimiento de Celaya, en mayo de 1822, dio el poder a Iturbide, así que
se proclamó emperador con el nombre de Agustín I. Cuando la Cámara se
disolvió, creó un Junta instituyente en octubre, reprimió a los
republicanos y cesó al general Antonio López de Santa Anna, gobernador
de Veracruz en noviembre. Un mes más tarde se produjo la insurrección
de Guadalupe Victoria y Santa Anna, que lograron el apoyo de la mayoría
del Ejército, lo que forzó a Iturbide a restablecer el Congreso y a
abdicar el 19 de marzo de 1823. En abril fue abolido el Imperio y en
mayo salió del país rumbo a Europa. Tras una corta estancia en Liorna
(Italia), se instaló en Londres y el 13 de febrero de 1824 envió una
Exposición al Congreso mexicano, anunciando su intención de regresar al
país. Cuando llegó a Sotola Marina, Tamaulipas, el 18 de julio
siguiente, fue hecho prisionero, y fusilado en Padilla un día después.