La Vía Láctea, también llamada
la Galaxia,
es un agrupamiento de estrellas con
forma de disco, que incluye al Sol y a su sistema solar.
Para un observador terrestre, el disco de la Galaxia aparece como una banda débilmente
luminosa que se puede observar de noche extendiéndose a través del cielo, sobre
todo en las noches de verano claras y sin luna. Antiguamente a esta banda se la
llamó Vía Láctea (también Camino de Santiago), nombre que en la actualidad hace
referencia a toda la galaxia. La
apariencia difusa de esta banda es el resultado de la luz combinada de
estrellas demasiado lejanas para poder distinguirlas por separado a simple
vista. Las estrellas individuales que vemos en el cielo son aquellas de la Galaxia que están lo
suficientemente cerca del sistema solar para distinguirlas por separado.
Introducción

Una estrella es un gran cuerpo celeste compuesto de gases
calientes que emiten radiación electromagnética, en especial luz, como
resultado de las reacciones nucleares que tienen lugar en su interior. El Sol es una estrella. Con la
única excepción del Sol, las estrellas parecen estar fijas, manteniendo la
misma forma en los cielos año tras año. En realidad, las estrellas están en
rápido movimiento, pero a distancias tan grandes que sus cambios relativos de
posición se perciben sólo a través de los siglos.
El número de estrellas visibles a simple vista desde la Tierra se ha calculado en un total de 8.000, de las cuales 4.000 están en el hemisferio norte del cielo y 4.000 en el hemisferio sur. En cualquier momento durante la noche, en ambos hemisferios sólo son visibles unas 2.000 estrellas. A las demás las ocultan la neblina atmosférica, sobre todo cerca del horizonte, y la pálida luz del cielo. Los astrónomos han calculado que el número de estrellas de la Vía Láctea, la galaxia a la que pertenece el Sol, asciende a cientos de miles de millones. A su vez, la Vía Láctea sólo es una de los varios cientos de millones de galaxias visibles mediante los potentes telescopios modernos. Las estrellas individuales visibles en el cielo son las que están más cerca del sistema solar en la Vía Láctea.
+Continuar leyendoEl Sol es la estrella que, por el efecto gravitacional de su masa, domina el sistema planetario que incluye a la Tierra. Es el elemento más importante en nuestro sistema solar y el objeto más grande que contiene aproximadamente el 98% de la masa total del sistema solar. Mediante la radiación de su energía electromagnética, aporta directa o indirectamente toda la energía que mantiene la vida en la Tierra, porque todo el alimento y el combustible procede en última instancia de las plantas que utilizan la energía de la luz del Sol.
A causa de su proximidad a la Tierra y como es una estrella típica, el Sol es un recurso extraordinario para el estudio de los fenómenos estelares. No se ha estudiado ninguna otra estrella con tanto detalle. La estrella más cercana al Sol está a 4,3 años luz; para observar los rasgos de su superficie comparables a los que se pueden ver de forma habitual en el Sol, se necesitaría un telescopio de casi 30 km de diámetro. Además, un telescopio así tendría que ser colocado en el espacio para evitar distorsiones causadas por la atmósfera de la Tierra.
+Continuar leyendoEl sistema solar está formado por el Sol, nueve planetas y sus satélites, asteroides, cometas y meteoroides, y polvo y gas interplanetario. El sistema solar es el único sistema planetario existente conocido, aunque en 1980 se encontraron algunas estrellas relativamente cercanas rodeadas por un envoltorio de material orbitante de un tamaño indeterminado o acompañadas por objetos que se suponen que son enanas marrones o enanas pardas. Muchos astrónomos creen probable la existencia de numerosos sistemas planetarios de algún tipo en el Universo.
El Sol contiene el 99.85% de toda la materia en el Sistema Solar. Los planetas, los cuales están condensados del mismo material del que está formado el Sol, contienen sólo el 0.135% de la masa del sistema solar. Júpiter contiene más de dos veces la materia de todos los otros planetas juntos. Los satélites de los planetas, cometas, asteroides, meteoroides, y el medio interplanetario constituyen el restante 0.015%. La siguiente tabla es una lista de la distribución de la masa dentro de nuestro Sistema Solar.
+Continuar leyendoLas galaxias son un enorme conjunto de cientos o miles de millones de estrellas, todas interaccionando gravitatorialmente y orbitando alrededor de un centro común. Todas las estrellas visibles a simple vista desde la superficie terrestre pertenecen a nuestra galaxia, la Vía Láctea. El Sol es solamente una estrella de esta galaxia. Además de estrellas y planetas, las galaxias contienen cúmulos de estrellas, hidrógeno atómico, hidrógeno molecular, moléculas complejas compuestas de hidrógeno, nitrógeno, carbono y silicio entre otros elementos, y rayos cósmicos.
Un astrónomo persa, al-Sufi, ha sido reconocido como el
primero en describir el débil fragmento de luz en la constelación Andrómeda que
sabemos ahora que es una galaxia compañera de la nuestra. En 1780, el astrónomo
francés Charles Messier publicó una lista de objetos no estelares que incluía
32 objetos que son, en realidad, galaxias. Estas galaxias se identifican ahora
por sus números Messier (M); la galaxia Andrómeda, por ejemplo, se conoce entre
los astrónomos como M31.
En la primera parte del siglo XIX, miles de galaxias fueron identificadas y catalogadas por William y Caroline Herschel, y John Herschel. Desde 1900, se han descubierto en exploraciones fotográficas gran cantidad de galaxias. Éstas, a enormes distancias de la Tierra, aparecen tan diminutas en una fotografía que resulta muy difícil distinguirlas de las estrellas. La mayor galaxia conocida tiene aproximadamente trece veces más estrellas que la Vía Láctea.
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Marte es el cuarto planeta desde el Sol y el séptimo en cuanto a masa. Suele recibir el nombre de Planeta Rojo. Las rocas, suelo y cielo tienen una tonalidad rojiza o rosacea. Este característico color rojo fue observado por los astrónomos a lo largo de la historia. Los romanos le dieron nombre en honor de su dios de la guerra. Otras civilizaciones tienen nombres similares. Los antiguos Egípcios lo llamaron Her Descher que significa el rojo. Marte tiene dos pequeños satélites con cráteres, Fobos y Deimos, que algunos astrónomos consideran que son asteroides capturados por el planeta muy al comienzo de su historia. Fobos mide unos 21 km de diámetro y Deimos, sólo unos 12 kilómetros.
Antes de la exploración espacial, Marte era considerado como el mejor candidato para albergar vida extraterrestre. Los astrónomos creyeron ver líneas rectas que atravesaban su superficie. Esto condujo a la creencia popular de que algún tipo de inteligencia habia construido canales de irrigación. En 1938, cuando Orson Welles emitió una novela radiofónica basada en el clásico de Ciencia Ficción La Guerra de los Mundos de H.G. Wells, se produjeron escenas de pánico debido a que un mucha gente creyó realmente que la Tierra era invadida por marcianos.
Otra razón que condujo a los investigadores a esperar la presencia de vida en Marte eran los cambios estacionales de color en la superficie del planeta. Este fenómeno llevó a especular sobre la posibilidad de que las condiciones de la superficie produjeran un florecimiento de la vegetación durante los meses cálidos y un estado de latencia durante los períodos más fríos.
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Desde la perspectiva que tenemos en la Tierra, nuestro planeta parece ser grande y fuerte con un océano de aire interminable. Desde el espacio, los astronautas frecuentemente tienen la impresión de que la Tierra es pequeña, con una delgada y frágil capa de atmósfera. Para un viajero espacial, las características distintivas de la Tierra son las aguas azules, masas de tierra café y verde y nubes blancas contrastando con un fondo negro.
Muchos sueñan con viajar en el espacio y ver las maravillas del universo. En realidad todos nosotros somos viajeros espaciales. Nuestra nave es el planeta Tierra, viajando a una velocidad de 108.000 kilómetros por hora.
La Tierra es el tercer planeta más cercano al Sol, a una distancia de alrededor de 150 millones de kilómetros y el quinto en cuanto a tamaño de los nueve planetas principales. Tiene un diámetro de 12.756 kilómetros, solamente unos cuantos kilómetros más grande que el diámetro de Venus. Nuestra atmósfera está compuesta de un 78 por ciento de nitrógeno, 21 por ciento de oxígeno y 1 por ciento de otros constituyentes. Es el único planeta conocido que tiene vida, aunque algunos de los otros planetas tienen atmósferas y contienen agua.
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La Luna
es el satélite natural de la
Tierra. El diámetro de la Luna es de unos 3.480 km (aproximadamente
una cuarta parte del de la Tierra).
La masa de la Tierra
es 81 veces mayor que la de la
Luna. Por tanto, la densidad media de la Luna es de sólo las tres
quintas partes de la densidad de la
Tierra, y la gravedad en la superficie lunar es un sexto de
la de la Tierra.
La Luna orbita a la Tierra a una distancia media de 384.403 km y a una velocidad media de 3.700 km/h. Completa su vuelta alrededor de la Tierra en una órbita elíptica en 27 días, 7 horas, 43 minutos y 11,5 segundos con respecto a las estrellas. Para cambiar de una fase a otra similar, o mes lunar, la Luna necesita 29 días, 12 horas, 44 minutos y 2,8 segundos. Como la Luna tarda en dar una vuelta sobre su eje el mismo tiempo que en dar una vuelta alrededor de la Tierra, en realidad, siempre es la misma cara de la Luna la que se ve desde la Tierra. Aunque la Luna aparece brillante a simple vista, sólo refleja en el espacio alrededor del 7% de su luz.
Un observador sólo puede ver en cada momento determinado un 50% de la superficie total de la Luna. Sin embargo, de vez en cuando se puede ver un 9% adicional alrededor del borde aparente debido al balanceo relativo de la Luna llamado libración. Esto sucede a causa de las ligeras diferencias en el ángulo de visión desde la Tierra de las diferentes posiciones relativas de la Luna a lo largo de su órbita elíptica inclinada.
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El término
meteoro proviene del griego meteoron, que significa fenómeno en el cielo. Se
emplea para describir el destello luminoso producido por la caida de la materia
que existe en el sistema solar sobre la atmósfera terrestre lo que da lugar a
una incandescencia temporal resultado de la fricción atmosférica. Esto ocurre
generalmente a alturas entre 80 y 110 kilómetros sobre
la superficie de la
Tierra. Este término se emplea también en la palabra
meteoroide con la que nos referimos a la propia partícula sin ninguna relación
con el fenómeno que produce cuando entra en la atmósfera de la Tierra. Un meteoroide
es materia que gira alrededor del Sol o cualquier objeto del espacio
interplanetario que es demasiado pequeño para ser considerado como un asteroide
o un cometa. Las partículas que son más pequeñas todavía reciben el nombre de
micrometeoroides o granos de polvo estelar, lo que incluye cualquier materia
interestelar que pudiera entrar en el sistema solar. Un meteorito es un
meteoroide que alcanza la superficie de la Tierra sin que se haya vaporizado completamente.